lunes, 3 de agosto de 2015

Agua de piña para tratar la retención de líquidos


La piña es rica en vitamina C y, además de ser diurética, tiene efectos antiinflamatorios, por lo que nos ayuda a deshincharnos a la vez que nos permite eliminar líquidos.

Las venas y los conductos linfáticos son los responsables de filtrar los líquidos que sobran en la sangre para devolverlos al riñón y eliminarlos a través de la orina.

Cuando el sistema linfático tiene problemas en su funcionamiento, los líquidos se retienen y aparecen otros problemas de salud como el aumento de peso, la celulitis y mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Como la sangre tiene dificultades para transportar los compuestos de los líquidos hasta el interior del organismo, el cuerpo se inflama, lo cual se nota en especial en las manos, los tobillos, las caderas y las muñecas.

Por suerte, existen remedios naturales como la piña que estimulan la función del sistema linfático para combatir la afección e impedir que afecte la salud.

¿Por qué la piña combate la retención de líquidos?
Los diuréticos son los encargados de impulsar el funcionamiento del sistema linfático para eliminar los líquidos y las toxinas que se retienen en el organismo.

Las personas suelen confundir el efecto diurético con el quemagrasas, ya que ambos pueden contribuir a bajar de peso. No obstante, es muy importante aclarar que en el primer caso esto ocurre por el hecho de eliminar líquidos y no por eliminar calorías.

La piña es uno de esos alimentos con un alto poder diurético, ideal para tratar este problema y mejorar la salud en poco tiempo.

Sus principales beneficios son atribuidos a nutrientes como:

Vitaminas A, C, K, B6 y B9 (ácido fólico).
Minerales como sodio, potasio, calcio, magnesio, manganeso y hierro.
Bajo contenido de carbohidratos y calorías.
Alto contenido de fibra y bromelina.

La bromelina en especial es una mezcla de enzimas con poderes antioxidantes que desempeñan un papel muy importante en la reducción de la retención de líquidos.

¿Cómo preparar agua de piña?

El agua de piña es una de las formas más populares de aprovechar los beneficios de esta fruta para combatir la retención de líquidos.

Se trata de una receta muy especial que durante muchos años ha ganado popularidad por su efectividad al ser consumida con frecuencia.

Ingredientes
Cáscaras de piña
1 litro y medio de agua
Canela (opcional)
Preparación
Lava y corta las cáscaras de piña y ponlas a cocer a fuego alto con un litro y medio de agua y, si gustas, con un poco de canela.
Deja hervir el agua durante 20 minutos y, pasado este tiempo, retíralo del fuego, déjalo reposar y bebe un vaso en ayunas.

Antes de servirla, cuélala, pero deja las cáscaras en el agua restante para que se concentren más sus propiedades en el tiempo que dure en el refrigerador.
Si gustas puedes variar la receta añadiéndole un poco de jengibre y miel.

Cuando se acabe el agua puedes reutilizar una vez las cáscaras para preparar una nueva dosis.
Lo ideal es tomar un vaso en ayunas y antes de cada comida principal para potenciar su efecto saciante y así evitar la ingesta excesiva de calorías.
¿Durante cuánto tiempo se debe tomar?
Dolor-abdominal

Para combatir la retención de líquidos se debe tomar, como mínimo, dos vasos al día, aunque por supuesto se pueden tomar más (sin excederse de 8).

Consume esta agua durante 15 días seguidos, descansa 7 y después reinicia el tratamiento.

Por ser un producto natural sus resultados pueden tardar un poco más pero con la ventaja de no causar efectos secundarios.

Otros importantes beneficios de beber agua de piña
Si bien su principal fin es combatir la retención de líquidos y contribuir a perder peso, el agua de piña tiene otros importantes beneficios que vale la pena mencionar:

Tiene un ligero efecto laxante que mejora el movimiento intestinal y previene el estreñimiento.
Es un depurador natural, ideal para eliminar las toxinas que se acumulan en el torrente sanguíneo.
Su alto contenido de vitaminas y minerales ayudan a fortalecer el sistema inmunológico para prevenir enfermedades como la gripe y el resfriado.

Contribuye a mejorar la circulación y previene la hipertensión. Ayuda en el tratamiento de la obesidad
y el control del peso.

Su poder antioxidante ayuda a frenar la acción de los radicales libres para prevenir enfermedades crónicas y envejecimiento prematuro.
Contribuye a reducir los niveles de colesterol elevados.
Es una bebida hidratante, ideal para aquellos a los que no les gusta tomar agua sola y, además, es muy refrescante.