martes, 26 de mayo de 2015

Remedios caseros para los poros abiertos


Remedios caseros para los poros abiertos

Mascarilla de almendras
Tritura 1/3 taza de almendras hasta que se conviertan en un polvo fino. Mezcla con un poco de agua para obtener una pasta. Coloca en la piel, comenzando por la nariz y extendiéndote por las demás áreas del rostro. Deja actuar media hora y lava con agua tibia. Repite dos veces a la semana,

Suero de leche
Es un remedio casero antiguo para aclarar la piel pero también te servirá para cerrar los poros. Durante una semana completa, lava la cara antes de irte a dormir a la noche y aplica un poco de suero de leche embebiendo un algodón. Deja actuar por 20 minutos y lava con agua fría.

Cáscara de papaya
Con la piel bien limpia, frota el interior de la cáscara de una papaya. Deja actuar unos 15 o 20 minutos antes de retirar con agua tibia o templada. Con esta receta casera también eliminarás algunas pecas.

Mayonesa
La puedes hacer tu misma mezclando huevos, zumo de limón y aceite o bien usar la comprada en el mercado. Simplemente has de untar una cucharada en el rostro y dejar que actúe 20 minutos (también es muy buena para darle brillo al cabello). Tu piel quedará mucho más suave. No se aconseja en el caso de personas que tengan el cutis graso.


Zumo de naranjas
Se trata de una receta casera económica para reducir la apariencia tan fea que dan los poros abiertos. El ácido nítrico de esta fruta hará de exfoliante natural y limpiará tus poros. La vitamina C reafirmará la piel. Exprime una naranja y embebe un algodón en el zumo, el cuál aplicarás sobre la piel. Otra opción es cortar la naranja por la mitad y pasar por la cara. En cualquier caso, deja actuar cinco minutos y enjuagues bien con agua fría. No hagas este tratamiento durante el día o si vas a salir a la calle, porque el sol puede manchar tu rostro. Lo mejor es que sea de noche.

Mascarilla de avena
Coloca una taza de avena en un procesador de alimentos o licuadora. Muele hasta que quede un polvo. Vierte media taza de agua templada y revuelve bien hasta que se forme una pasta. Aplica en el rostro y deja hasta que se seque por completo. Enjuaga la piel con agua templada.

Cubos de hielo
Toma del refrigerador algunos cubitos de hielo. Pásalos directamente sobre la cara, no más de 30 segundos para que no se queme la piel. Obtendrás un efecto tensor inmediato. Ideal para hacer después de bañarse.

Bicarbonato de sodio
Realiza una pasta mezclando bicarbonato y agua tibia en partes iguales. Con movimientos circulares, masajea en el rostro unos 30 segundos y enjuaga con agua fría. Repite durante una semana completa y la siguiente semana reduce a tres veces.

fuente: http://mejorconsalud.com/